lunes, febrero 26, 2018

El don de Zeus, relato contemporáneo sobre la mitología griega

Finalmente fue publicada la Colección 5 Autores, y una vez más tuve la suerte de ser tenido en cuenta por la presidenta de la Organización Cultural La Hora del Cuento para publicar mis escritos en esta nueva serie de obras literarias.

Les dejo uno de los relatos cuya publicación anuncié en mi cuenta de Instagram de literatura, y aprovecho para invitar a los lectores del blog a seguirme en la misma.


Sin más preámbulo, los dejo con el texto. Que lo disfruten.

El don de Zeus

Cuentan los escritos más antiguos de la Mitología Griega que Zeus, el dios del rayo y la más poderosa de todas las deidades de Grecia, deseaba dotar a los humanos con energía infinita. Para ello, usaría el poder ilimitado de sus rayos.

Cuando se disponía a dar rienda suelta a su plan, su hermano Poseidón, el dios del mar, intervino ante él:

–Alto, Zeus. ¿Por qué yo, que soy el dueño del mar y que trabajo incansablemente por su bienestar, debo soportar que mis fuerzas flaqueen y las de los mortales no? Hermano, eso sería injusto. Somos superiores a todas las criaturas que existen en el mundo. No pueden ser mejores que nosotros en nada de lo que hagan.

Y, dicho esto, se marchó.

Zeus, mientras tanto, bajó a la Tierra –dueño de su propia voluntad y de su poder– a brindarles la energía inagotable a los humanos, pero, cuando quiso tomar los rayos de su carro, notó que ya no estaban.

“Seguramente se los robó algún sirviente de Poseidón” pensó, y marchó al Olimpo a buscarlo.

Luego de la ardiente batalla, Poseidón fue derrotado, pero Zeus, luego de recuperarlos, había agotado todos sus rayos y truenos para conseguir la victoria, y por eso no les pudo conceder a los humanos el tan ansiado don.

Es ésa la razón de que el hombre, al igual que un dios, también agote su fuerza y contemple el cielo, en busca, una vez más, de aquel tesoro perdido.

Ángel Gabriel Cabrera. Material registrado. Derechos reservados.

domingo, diciembre 03, 2017

Historia de un desdichado


En sus marcas, listos, ya. Acá está para todos ustedes lo que prometí en mi cuenta de escritor de Instagram. Ésta es una de mis primeras narraciones literarias y, a pesar de la  etapa temprana en la que fue escrita, es una de las dos mejores obras de mi autoría en el género épico.

Además, fue publicada en una de las antologías digitales de La Hora del Cuento, por lo cual también la tienen disponible como parte del libro. Para quienes les interese contar con el ejemplar completo, les cuento que en el sitio oficial de esta organización cultural está dispuesta una sección con las distintas ediciones para descargar gratuitamente.

Y ahora, sin más preámbulo, vayamos con el cuento. Que lo disfruten.

Historia de un desdichado

            Martes por la tarde. Garúa en el pueblo de Sebastián. Ha perdido a sus padres en un accidente y su novia, Guadalupe, está enferma; mucho.
            Ya no sabe qué hacer. Cada vez que duerme tiene pesadilla, ¡y una más terrible que la otra! Ha llegado a pensar en el suicidio. Pobre. Con tan sólo trece años.

            Lo que no sabe es que las cosas están a punto de cambiar. Si es para bien o para mal, ya lo descubrirán, en cuanto se adentren en este relato.

            En la susodicha tarde, Sebastián vuelve de la escuela. Tuvo un día terrible: por un ataque de nervios que le dio al acordarse de sus padres, le pusieron 15 amonestaciones. Y es poco, porque ha golpeado a su profesora e insultado al director. Vuelvo a decir “¡pobre Sebastián!”

            Le va realmente mal en la escuela desde que es huérfano. En las últimas evaluaciones, no ha llegado a sacar más de 4 como calificación.

            Cuando llegó a su casa aquella tarde, ocurrió el primer hecho horripilante de esta historia, pero no el más. Al entrar en la humilde morada –que era una casona antigua, legado de sus bisabuelos, cercana al cementerio–, encontró una carta escrita con sangre. “¡Auxilio!” decía la misma. Y no pudo dormir en toda la noche pensando en eso, además de que, al encontrar la carta, le dio una crisis de angustia aún más grande que el de la escuela; era evidente que su salud mental no era la mejor.

            Pasó la semana sin más hechos dignos de mencionar, pero a la siguiente se enteró de lo peor: Guadalupe, esa hermosa adolescente de 14 años, quien –valga la redundancia– era su novia desde hace dos años, había muerto. Pero lo más triste de esto es que, según dicen, en el velorio, Seba se descontroló nuevamente y agredió a una niña hija de una de las mujeres del público asistente; y, cuando estaban solos, haciendo caso a su desesperación, luchando cada vez menos contra su desorden psicológico, la violó.

            Luego de ocurrido todo este desastre, irrumpieron las autoridades y se llevaron al muchacho a un reformatorio en otro pueblo (cercano) y también cerca del cementerio local. Ahí pasó sus peores días: los sueños de terror volvían una y otra vez y ya no podía estar en paz.

            Una noche, Sebastián Luna se propuso escapar de aquel oscuro lugar. Hizo un atado con sus cosas y su ropa y, como pudo, escapó. Pero para ello tenía que trepar la pared del cementerio, atravesarlo y salir por el otro lado.

Iba observando las tumbas en su fuga. En todas las lápidas y nichos, se veían inscripciones tales como “murió degollado por su esposa”, “se suicidó de un tiro en la sien” e “hijo, esto es lo peor que nos pudo haber pasado”.

            Cuando logró salir del cementerio –a pesar del miedo que le inculcaban las inscripciones y, especialmente, andar por ahí de noche-, llegó al único lugar que había cerca: la casa de un cirujano llamado Doctrino Alcorques, quien le mostró una colección entera de cadáveres humanos y huesos –también humanos-, todo robado de sendas sepulturas, y luego le propuso algo: que fuera su socio en el robo de los cuerpos de los difuntos a cambio de un favor especial que sólo él podía darle, pero que descubriría con el tiempo; decía que le sería más que útil en algún momento de su vida. Una sonrisa diabólica se dibujó en el rostro de Doctrino… y el joven aceptó.

            La primera misión sería rescatar los restos de un panadero de la comarca y llevarlo a las afueras del pueblo. Ahí transportarían todos los cadáveres posibles y huirían a otro sitio. Lo hicieron.

            Una noche, caminando por los oscuros pasillos de la casa de Doctrino, Seba oyó un llanto de mujer. Impresionado, recorrió toda la casa hasta que el único lugar por verificar fue el sótano, donde Doctrino guardaba a sus víctimas. Entró y  casi se desmayó de lo que vio: su novia y sus padres como muertos vivientes, llorando desconsoladamente. Y solamente atinó a salir corriendo, ya en estado de shock, para ir a un pueblo de cerca de ahí.

            Llegó a un hotel y pagó la estadía con dinero robado, previamente, de las arcas de Doctrino. Ya se estaba yendo al extremo.

            Recorrió, inmerso en amargura, todo el pueblo, desde la mañana de ese día hasta la madrugada de la siguiente. Entró a  un hospital que lo atraía con gran fuerza sin saber por qué y ahí se enteró de que la menor violada había abortado. Eso fue el colmo. Sebastián no aguantó más y se suicidó, pero no le duraría mucho…

            El desdichado protagonista de nuestra historia entró en otra dimensión. Ahí estaban sus padres, su novia, su niño abortado y todos sus desterrados seres queridos. Lo llamaban con ello, de brazos abiertos.

Así, nuestro protagonista no pudo aguantar más y se entregó al conmovido abrazo de su gente. Igualmente, antes de llegar a ellos, se desmayó de nuevo, sintiendo en sus espaldas un fuerte golpe que, filoso y contundente, lo derribó.

            Después de ese falso encuentro, despertó en una camilla del hospital en el cual había entrado anteriormente. Tenía suero, y todos corrían con sondas y resultados de análisis. Y allí no pudo, casi, creer lo que vio: su novia, Guadalupe, lo estaba cuidando sentada en su cama.

Entró una enfermera a la sala y le colocó anestesia.    Sebastián volvió a despertar y se sintió raro. Trató de abrir los ojos. No pudo. Cuando –tras muchísimo esfuerzo- logró hacerlo y pararse, descubrió –por medio de un espejo que había en aquella habitación–que su cuerpo era sólo un cadáver, un cadáver al que se le notaban algunos huesos y que apestaba a muerte

            Sebastián no pudo aguantar más y se propuso llegar al fondo de todo esto, descubrir de qué se trataba tanto misterio. Buscó en una biblioteca que estaba en el lugar donde despertó. Lo único que pudo hallar fueron libros sobre magia negra, necrofagia y nigromancia. Se dispuso, ya resignado, a leerlos todos (eran unos pocos).

            Se exaltó el pobre Seba al enterarse de que todo ese procedimiento, incluida la visión de los parientes y su novia –tanto vivos como muertos-, los golpes, la carta con sangre y todo lo demás, se trataba de un macabro experimento al que había sido sometido: convertirlo en un nigromante modificando partes de su cerebro mediante chamanismo.

            Y ya no pudo escapar nunca más. Ese “don” que le había prometido Doctrino era lo conocido como la “no-muerte”, es decir, ser un muerto viviente para toda la Eternidad, y eso era justamente lo que estaba pasando: lo habían dormido mediante somníferos en su casa y lo habían llevado, junto con los cuerpos inhumados en el cementerio vecino, a un templo de acupuntura, donde restauraron y cosieron cadáveres entre sí para, luego, colocar en ellos el cerebro de Sebastián.


            Resignado a su destino, nuestro protagonista vivió deambulando por el cementerio todas las noches, intentando que los muertos se levanten y pensando “¿por qué a mí?”, gimiendo lánguidamente y recordando que alguna vez fue feliz.

Ángel Gabriel Cabrera. Material registrado. Derechos reservados.

Sin luz

Aquella vez nos habíamos quedado sin electricidad en casa. El agua tampoco funcionaba, y también habían cerrado la heladería. Medio en broma, medio en serio, le dije a una de mis tías que sólo faltaba que cortaran el gas para que pareciera la época de las cavernas.

Entonces, se me ocurrió este poema, el cual, curiosamente, salió muy del estilo de los que escribe mi tío abuelo, Jesús Liberato Tobares. En la provincia se lo conoce más como historiador, pero también es poeta, y es muy conocido en la zona.

De hecho, él, mi mamá y la hermana de mi mamá están entre mis primeras referencias cuando me preguntan si el arte viene de familia, y acá, particularmente, la inclinación literaria.

Sin luz

Sin electricidad, sin luz, sin gas
porque tomé anís,
voy a vuelo de perdiz,
tomo un trago de licor y le disparo.

Cuando cae, le brota una flor de liz.

Pobre la avecilla errante
por ser soñada en mi sueño.
Nunca más buscará dueño,
pues se ha perdido en un tris.


La historia de Europa

Poema de mi autoría y de estilo garcilorquiano publicado en la Colección 5 Autores de La Hora del Cuento, de la srta. Selene Lorenzini. Como siempre, muchas gracias de mi parte tanto a ella como a mi colega Miguel Aguilera por tenerme en cuenta una vez más.


He aquí el escrito.

La historia de Europa

I

-Se levanta ya mi Reino, pero ¿dónde está su Rey?
-Está sentado en el trono, como lo marca la ley.

Lo busca la Reina mía y la niña La Pucelle
nos mira desde el pasado y viaja con su corcel.

Llegan los mansos caballos y el caballero ha de ser
quien les marque, con su espada, el camino a recorrer.
-¿Dónde están los Tres Venados?
-No quieren palidecer.

Los señores de Castilla los buscarán al volver.
Los infantes de la luna, que probarán de su miel,
celebrarán su memoria si así no pudiera ser
y será un cielo cantado su distinguido burdel:

crepúsculo de los pájaros, la noche llega al nacer,
pero el cielo de Castilla es castellano por siempre.

II

El sol nos brinda sus rayos aunque el cielo sea oscuro,
y es por eso que deseo darle alegría a mi mundo.
Un pueblo que nunca cesa de crecer es esta España,
y, como un manto de luz, brota el poeta en Granada.

Lleva una pluma de fuego. Hay una estrofa consigo,
y, en el centro de su pecho, un corazón rojo vivo.
Cielo de Europa el poema por ser de aquel tiempo antiguo
en el que fuera el carruaje el oro y el pan cobrizo.

Europa de nubes pardas, color de silencio y trino
cuando evoca el granadero la gloria de su camino.

-El destino se ha callado, pero está lejos, querido.
-Te velará el resplandor y un halo de azul cansino
te escoltará hacia lo alto y entonará como un himno
las odas a tu memoria y los versos de tu vino.
-A la derecha del Rey del Reinado sin Final
estará tu corazón para poder descansar.

Se marchan los Tres Venados y muere el cielo en Europa.
Mojo mis labios joviales en una dorada copa
y los vientos del ayer siguen su marcha en la Historia.

miércoles, enero 20, 2016

La espiga

Uno de los tres poemas que fueron publicados en el libro Tinta, palabra y papel en su edición 2015. Al igual que el cuento, también es un escrito con base bíblica.


La espiga


Cuatro cristales le forman la espiga.
Ella yace de silencio arraigada.
En el campo, sólo está la luz del día.

No es María. Es otra virgen
que se ha perdido en el agua
y ha resurgido en el iris.

En la tierra del descanso,
ilumina la existencia
y yo mezco en el remanso,

y en el trigo de mi pueblo
tiembla su cuerpo bendito
como un tesoro secreto.

jueves, enero 14, 2016

El origen de Martina

Les comparto una de las dos historias que fueron publicadas por La Hora del Cuento en la edición 2015 de su antología de NavidadEl origen de Martina, la cual habla del origen del nombre con una mezcla entre humor y etimología y se enmarca en la época de la Biblia, basándose en parte en sus sucesos.

El segundo relato, Por las cavernasva a ser publicado dentro de poco en la colección de cuentos El mazo y el café en su edición para PC y anunciado en mi página de escritor y en el blog. A estar atentos.

El origen de Martina

Dicen que por aquel tiempo, cuando se estaba gestando la Creación, Dios y los suyos buscaban darles comodidad a sus criaturas. En cierto momento, le dijo Dios a Jesús:

-Hijo mío, ¿y si dejamos en este sitio una bañera para que se mantengan limpios Adán y Eva?

-Podría ser. ¿Por qué no?- contestó el Mesías, y pidió que surgiera la bañera y así fue.

Y, con el surgimiento de la bañera, la usaron durante muchos años los dos primeros habitantes de este mundo, sus descendientes y hasta los animales, mas, cuando fueron expulsados nuestros primeros padres del Paraíso Terrenal, quedó abierta por accidente la canilla que estaba debajo de la ducha.

Pasaron y pasaron miles de años durante el derrame. La grifería era producción directa del Reino de los Cielos, y, por lo tanto, a menos que Él lo decidiera, era imposible que se detuviera la gran vertiente.

En un momento, el principal de nuestros protagonistas -el Maestro- decidió que no quería que el suministro fuera infinito. Sería mejor cortarlo y enseñarles a los humanos a no desperdiciar el valioso recurso. Decidió entonces el Creador que hubiera verano e invierno y que en el verano se llenaran los cántaros, los mares y los ríos con agua, pues éste sería el nombre del nuevo elemento.

Cuenta la historia que la primera de las mujeres que vivieron a orillas de aquel mar fue Martina. Dios me contó una vez cuál fue el propósito.

-Querido Ángel Gabriel, como sabrás, es la Tina la que dio origen al Mar. Por eso decidí que el Mar fuera su hijo, y, como me gusta hacer bromas con los míos, no podía dejar de dotar a una de mis criaturas con aquel nombre. No se lo vayas a contar a nadie: Tina es la mamá del Mar, pero también tiene una nieta.

martes, enero 12, 2016

IV antología Tinta, palabra y papel

Nuevo año, nuevo libro. Una vez más fui publicado en una selección de escritores literarios a nivel continente; esta vez, participando con dos cuentos y tres poemas de mi autoría.


La antología se titula Tinta, palabra y papel y es la cuarta edición llevada a cabo por la Editorial La Hora del Cuento, Bialet Massé, provincia de Córdoba.

Muchas gracias al Dr. Roberto Fernández por el aviso, a Miguel Aguilera por la coordinación y a la presidenta Selene Lorenzini por incluirme nuevamente en el grupo. Muchas gracias también a la gente de Correo Argentino por hacérmelo llegar.

En breve los escritos. Los dejo con la portada del tomo.


viernes, diciembre 04, 2015

Por las tumbas de las tumbas, una historia de amor ambientada en el futuro

Publicado por La Hora del Cuento en la antología digital de los II Certámenes de Verano de la editorial, éste es una de mis cuentos ambientados en el futuro, el cual cuenta la historia de dos adolescentes enamorados que se conocieron en una boda celebrada en la luna.

Dice así:

Por las tumbas de la tumbas

La fiesta de la cátedra estaba llovida de trigo. Yo bailaba -merecido o no- con la más bonita el vals de la boda de los dos terráqueos autoexiliados en la luna.

Salí del ruedo a hablar con el hombre que traía la crema que oficiaría de postre. Le pagué con un casco de corcel fosilizado y seguí bailando. Afuera, como el tiempo no corría (sí en nuestros adentros), no veíamos la hora de volver a la habitación; literalmente: no la veíamos, pues los relojes eran cosa del pasado.

Abrí la puerta. Encontré otra puerta. La abrí y había un laberinto, y en el laberinto una joven desnuda y maniatada. La desaté sin hablar y nos volvimos a la boda, que estaba en la dimensión de arriba.

¡Oh; sorpresa! Mi pareja tenía una bilocación que viajaba más allá de las ropas.

-¿Y más allá de los planetas, Eva?

-Sólo si me encuentro tremendamente concentrada, y eso me costaría la vida. Sabés que cometí muchos pecados en mi nombre y que sólo vos podrías adjudicártelos en el documento de la boda… pero no es nuestra, y estoy comprometida a ser la madrina si esta pareja logra procrear en un páramo así, sin hálitos ni cafeína.

-Comprendo- le dije.

Siguió lloviendo trigo, lo cual -como muestra del dolor telepático que le transmitía mi andar tambaleante- se trocó en una harina que bañó mis dedos y los de mi niña Silva y derritió la crema. Floreció el alcohol. No me gusta. Era una trampa sin trampa.

Bebimos y bebimos hasta intoxicarnos. Alguien nos acercó un revólver. Se lo di a ella y juré en nombre de todos los demonios. Presionó el gatillo y quedé enraizado en aquella luna. Debo decir que era el infierno del desarraigo en el arraigo. Deberé cargar con estas presiones.

Luego, la adolescente se disparó en el cráneo. Hace rato que los humanos no tenemos sangre en la cabeza. Fluyó alcohol mezclado con harina mientras la enviada Silva se concentraba en transportar a todos los seres a la Tierra. Lo cumplió, mas -como estaba destruida- seguía siendo tan apocalíptica su figura como un infierno.

Sonreí plácidamente; besé el cadáver de mi amada en la boca. Resucitó magistralmente, como obra de la harina y del brebaje que sellaba su rostro y no la dejaba hablar. Caos y desesperación pasiva para mí.
Sí; como lo sospechaste: yo estoy en un infierno, con mi compañera callada, que es lo mismo que si no estuviera; la gente invitada a la boda está horadándose en su planeta (nunca fue mío). La pareja tendrá que volver a autoexiliarse, sólo que ahora no tienen rocines; deberán sacrificar otras bestias supervivientes a la Hecatombe. Quiera Alá que haya espíritus peregrinos carniceros en  Mercurio… y amor del cual  sólo se encuentran restos en tumbas de tierra y tumbas de luna.

Ángel Gabriel Cabrera. Material registrado. Derechos reservados.

Resta ósea, uno de mis primeros cuentos

No sólo de poemas vive el lector. Entonces, luego del debut de mis canciones, he aquí el de las obras narrativas: tanto prosas poéticas como relatos y cuentos son los que van a formar parte de mis nuevas publicaciones literarias para complementarlos, y asimismo, en breve, también van a ser expuestos al público -de manera individual y luego colectiva- distintos cuadros propios a manera de incursión en la caricatura, los cuales, tiempo después y si todo sale como fue planeado, se convertirán en cortos animados en Flash para ser visualizados junto con los clips en mi canal de YouTube.

Aquí va, entonces, uno de los textos.

Resta ósea

Suspiré y me perdí en la última voluta de humo. No soy fumador; ni siquiera sé cómo mirarme al espejo luego de tantas noches de luna pura y blanquísima, sin sobresaltos, sin gritos, sin público… y me da vergüenza ser así; de hecho, aún soy autodestructivo, que no es para menos.

Una tarde (o mañana, puesto que el tiempo no existe) iba caminando por un callejón sin salida, mirando los gatos que planeaban como fuegos artificiales, seguramente arrojados objeto de alguna molestia, o viceversa. Creo que eso sería lo correcto. Sólo mi novia multicolor me lo discutiría.

La cuestión es que tropecé y caí llorando, caí llorando antes de golpearme. Es más: ni un golpe me di. Me quedé en el aire como una vieja telaraña azul. Cuando alcé la cabeza, el tiempo estaba suspendido, mas, como el tiempo no existe, no había con qué probar mi hipótesis; ni siquiera una estrella en medio de una fotografía.

Estaba mirando como un bobo el cielo cuando noté que algo se movía. En un principio, supuse que sería el Titanic cruzando por el cielo negro adonde van todos nuestros juglares (quiérase o no, créase o no, ellos también mueren, y éste es el argumento… mejor dejémoslo en cero y un paréntesis). Esbocé una sonrisa; nada. Esbocé dos sonrisas; menos que nada. Cuando ya me cansé de llamarlo, me cayó un pedazo de hueso en el pensamiento. Y sí; a nadie le gusta que lo despierten mientras vuela, y menos si uno no tiene tiempo, o si el tiempo no existe para uno.

-¡Si no hay tiempo, menos habrá huesos- les grité.

-Calle, que aquí descansan sus niños de anoche- replicó el barquillo.

Sin dar otra respuesta que el silencio, seguí mi ruta hasta el fondo, donde me encontré con el final, no la nada; el final, no la nada. El final de todo es el humo; seamos sinceros. Él domina nuestro planeta, pero no mi cabeza, y la misma se mira al espejo, donde alguna vez descubre los huesitos raídos y me dice “circule”.

Ángel Gabriel Cabrera. Material registrado. Derechos reservados.

lunes, noviembre 09, 2015

Adelanto de mi nuevo clip: la Chacarera del ninja

Primer avance de la Chacarera del ninja y adelanto de mi segundo clip para la difusión del álbum solista debut con mis canciones. Tanto la Chacarera del ninja como Viaje de leyenda van a formar parte de la placa folklórica La joven golondrina y de la edición CD + DVD.


Clic en el enlace para ver el vídeo en YouTube | https://goo.gl/VQ3hyC