domingo, junio 08, 2014

Fue de la Luz plateada

El amor de toda mi vida estuvo en el carnaval, y también deja siempre su marca una amiga de años. Sé que mi poema se contrapone con opinión de hace unos meses sobre el tema, pero, si es por ellas, siempre estoy abierto a otras opiniones.

Escuché los tamboriles del recuerdo cuando lo escribí. Se los dejo como un regalo, y sé que ella me mira desde aquel lugar del pasado y que tal vez vuelva al presente cuando menos me lo espere.

Luz plateada

El carnaval es en mí
como un eco de renuevo
partiendo del relieve de mis brazos.

Ella es la reina
bailando entre los rostros del recuerdo.

Flor encendida
su danza joven,
la niña mueve su cintura
a la luz del sol y de la luna.

Las flores mueren.
Tu piel renace.
¿Serás tú como sus hojas?

El pueblo te honra:
Su máscara se enciende sobre ti.

A la izquierda, Karen, mi amiga de aquellos tiempos y compañera de deporte.
A la derecha, la siempre entrañable Evelýn, quien también jugó al básquet
junto con nosotros entre 2008 y 2012.

Uno de nuestros experimentos en música fusión: el huayno reggae

Éste fue uno de los primeros textos que escribimos juntos mi amigo Uki y yo. Él fue mi profesor de guitarra entre 2009 y 2013, y solíamos juntarnos para musicalizar mis nuevas creaciones en cuanto a letras de canciones en aquellos tiempos.
El día en que lo escribimos, le probó música de tango y de rock, pero finalmente me enamoré del tema cuando le colocó melodía de reggae.
Le pedí que lo hiciera más folklórico, más parecido a un huayno o a un carnavalito, ambos parientes de la cumbia (y el huayno es como un carnavalito, pero melódico y un poco más lento). Cuando lo rasgueó como lo pedí y le dimos instrumentación de folklore argentino, nació el ritmo que dimos en llamar "huayno reggae".

Les paso a continuación la letra, que, como todo lo que publico, se encuentra ya registrado. ¡Que lo disfruten! Y apenas tenga un momento libre les paso la música también. Muchos saludos musicales para todos.

Senderos

Este valle es mi alma,
los signos del hombre
que avanza hacia el sol.

Las calles son puertas, 
acaso blindadas
con el frío acero de la soledad.

Nubes de madera buscan destrabar
su fino cerrojo de tiempo y de sal,
llevar la energía hasta la otra mitad del puente.

Y yo me pregunto si habré de llegar
por esos senderos hasta la ciudad. -bis-

Secretos disueltos, ardiente crisol,
bríndenme algún trago de dulce licor
para irlo rociando por el surco, en su arrebol.


Recorreré el parque, su fresco vergel,

y en su áurea sonrisa me perpetuaré. -bis x 2-

Caminito del Norte, provincia de San Luis.